Bruxismo · Diagnóstico
Durante años, el bruxismo fue descrito como algo simple: “rechinar los dientes mientras duermes”. Pero hoy sabemos que es mucho más complejo que eso.
Actualmente, el bruxismo ya no se considera automáticamente una enfermedad o trastorno. Y está definido como actividad muscular mandibular repetitiva. El cual puede ocurrir:
Mientras duermes (bruxismo del sueño).
Mientras estás despierto (bruxismo de vigilia).
Por lo que actualmente se considera una conducta motora.
Eso significa que:
Algunas personas presentan bruxismo sin ningún síntoma.
Mientras que otras desarrollan dolor, fatiga muscular, desgaste dentario o trastornos temporomandibulares (TTM).
El impacto depende de múltiples factores, tales como: intensidad, frecuencia, duración, apacidad adaptativa de los tejidos, sueño, estrés, sensibilidad del sistema nervioso y presencia de otras condiciones asociadas.
Muchas personas creen que el bruxismo es solamente rechinar los dientes. Pero hoy sabemos que puede manifestarse de distintas formas.
Rechinamiento (Grinding): movimiento de los dientes con fricción y ruido. Suele ser la forma más evidente porque muchas veces la pareja lo escucha durante la noche.
Apretamiento (Clenching): contracción sostenida de la musculatura mandibular. Puede ser silencioso y pasar desapercibido durante años.
Fijación mandibular (Bracing): tensión mandibular sostenida, incluso sin contacto dentario fuerte.
Empuje mandibular (Thrusting): movimientos o presión mandibular hacia adelante o hacia los lados, sin necesariamente generar contacto dentario importante.
Bruxismo de sueño
Ocurre mientras dormimos y se relaciona con: Microdespertares, activación del sistema nervioso, cambios respiratorios, arquitectura del sueño.
Importante: la persona NO tiene control consciente sobre este comportamiento.
Bruxismo de vigilia
Ocurre despiertos y suele relacionarse más con: Estrés, concentración, ansiedad, hábitos posturales, tensión emocional.
Aquí aparece algo MUY importante: muchas personas pasan gran parte del día con los dientes juntos, sin darse cuenta.
No existe una única causa. El bruxismo es multifactorial y depende de la interacción de distintos elementos biológicos, neurológicos, psicológicos y conductuales. Uno de los factores más asociados es el estrés y la activación emocional. Muchas personas expresan tensión emocional mediante actividad muscular mandibular. Pero ojo, que eso NO significa que “el bruxismo sea psicológico”. Significa que el estrés puede influir en: frecuencia, intensidad y percepción de síntomas.
Existe asociación entre bruxismo y apnea obstructiva del sueño, ronquido, sueño fragmentado y microdespertares. Además, de relacionarse con el reflujo gastroesofágico.
De hecho, en algunos pacientes el bruxismo podría participar en mecanismos de reapertura de la vía aérea.
La cafeína, alcohol y algunos medicamentos pueden aumentar la actividad muscular mandibular en algunas personas.
Existe predisposición individual. Actualmente se cree que el sistema nervioso central tiene un rol muy importante en el origen del bruxismo.
Algo MUY importante: el bruxismo NO siempre es malo. Este es probablemente el cambio más importante en la visión moderna del bruxismo. Los consensos actuales proponen que el bruxismo puede actuar como:
Factor de riesgo: cuando se asocia a dolor, desgaste, fracturas, fatiga muscular, sobrecarga articular.
Factor protector: en algunos pacientes podría ayudar a reabrir la vía aérea durante episodios de apnea, aumentar salivación y contrarrestar el ácido producido en el reflujo gastroesofágico e incluso mantener ciertas funciones neuromusculares.
Factor neutro: muchas personas presentan bruxismo sin consecuencias clínicas importantes.
No necesariamente. Muchas personas presentan bruxismo sin desarrollar dolor mandibular. Y muchas personas con TTM no presentan bruxismo significativo.
Actualmente el TTM se entiende desde un modelo biopsicosocial donde el bruxismo puede ser un factor contribuyente, pero no la única causa.
Por último, hoy se considera que el bruxismo NO se “diagnostica” como una enfermedad. Si no que lo evaluamos como una conducta motora y sus posibles consecuencias.
No toda persona con bruxismo necesita intervención. El manejo se recomienda cuando existen: dolor, fatiga muscular, daño dentario, fracturas, TTM, cefaleas, alteración funcional, deterioro de calidad de vida.
¿La férula o plano cura el bruxismo? No — la férula protege las estructuras dentales, musculares y articulares mientras se trabaja en las causas subyacentes. Es un tratamiento de protección y control del daño, no una cura. El enfoque integral es lo que logra resultados sostenidos.
Es recomendable evaluarte si presentas: dolor mandibular frecuente, desgaste dentario progresivo, rigidez matutina, cefaleas al despertar, fracturas dentarias repetidas, chasquidos o ruidos al abrir y cerrar tu boca, bloqueo mandibular, ronquidos o sueño no reparador.
Una evaluación adecuada permite diferenciar: bruxismo, TTM y alteraciones del sueño asociadas.
La Dra. Valentina Villarroel evalúa y trata el bruxismo en Providencia, Santiago. La primera consulta incluye exhaustiva evaluación completa y manejo inicial.
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Dra. Valentina Villarroel
Cirujano-Dentista · Especialista en Trastornos Temporomandibulares y Dolor Orofacial · Universidad de Chile · Ver perfil
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