Dolor referido · TTM
Fuiste al médico por un dolor de oído persistente. Te revisaron, te hicieron exámenes, y el resultado fue siempre el mismo: no hay infección, el tímpano está bien, el canal auditivo está sano. Quizás te recetaron antiinflamatorios. Pero el dolor sigue ahí.
Es frustrante. Tienes un dolor real, constante, y nadie encuentra la causa. Lo que probablemente no te dijeron es que una de las causas más frecuentes de dolor de oído sin infección no está en el oído. Está a menos de un centímetro de distancia: en tu articulación temporomandibular.
La articulación temporomandibular (ATM) está ubicada inmediatamente delante del conducto auditivo externo. Están separadas por una pared ósea muy delgada. Los nervios que inervan la ATM y los músculos de la masticación son los mismos que transmiten sensaciones desde el oído — específicamente, ramas del nervio trigémino y del nervio auriculotemporal.
Esta proximidad anatómica tiene una consecuencia directa: cuando hay un problema en la ATM o en los músculos mandibulares, el cerebro puede interpretar ese dolor como si viniera del oído. Es lo que en medicina se llama otalgia referida o refleja — dolor percibido en el oído pero originado en otra estructura.
No es un dolor imaginario. La otalgia secundaria (sin causa otológica) representa una proporción significativa de los casos de dolor de oído en consulta general. Tiene un origen real: simplemente no está donde parece.
Los músculos pterigoideos — ubicados en la zona profunda de la mandíbula — refieren dolor hacia la región del oído o preauricular cuando están contracturados. El músculo masetero también puede referir dolor a la zona preauricular y dentro del oído.
Cuando la ATM se inflama (capsulitis o sinovitis), el dolor se percibe exactamente en la zona del oído porque las estructuras están pegadas una a la otra, es decir, debido a la estrecha relación anatómica e inervación compartida entre la ATM y la región auricular.
Este pequeño músculo, que está dentro del oído, es inervado por el mismo nervio que controla los músculos de la masticación. La hiperactividad mandibular puede tensionarlo y esto podría contribuir a la sensación de oído tapado, presión e incluso zumbido.
Antiguamente se proponía que algunas alteraciones mandibulares podían generar presión mecánica directa sobre estructuras cercanas al oído o al canal auditivo. Sin embargo, actualmente este modelo tiene menos respaldo científico y hoy se considera que los síntomas óticos asociados a TTM se explican principalmente por lo expuesto anteriormente.
El dolor empeora al masticar o al abrir mucho la boca.
Está acompañado de otros síntomas mandibulares: ruidos/chasquidos, tensión facial, dolor al despertar.
Fluctúa con el estrés — peor en semanas difíciles, mejor en vacaciones.
Hay ruidos en la mandíbula al abrir o cerrar la boca.
El otorrino no encontró nada después de una revisión completa.
Hay sensación de oído tapado o zumbido que no se explica por problemas auditivos.
Si marcas tres o más de estos puntos, la probabilidad de que la ATM esté involucrada es alta.
Este es un patrón que se repite con mucha frecuencia:
Primer paso: consulta al médico general por dolor de oído. Le recetan gotas óticas o antiinflamatorios. No mejora.
Segundo paso: derivación al otorrinolaringólogo. Examen auditivo normal, otoscopía normal, a veces audiometría. Todo sale bien.
Tercer paso: el paciente queda sin diagnóstico claro, convive con el dolor, toma analgésicos ocasionalmente.
Paso que falta: evaluación por un especialista en TTM y dolor orofacial.
Este recorrido puede durar meses o años. No porque los otros profesionales hayan fallado — simplemente no es su área de especialidad. Un otorrino descarta patología de oído correctamente. Lo que falta es que alguien evalúe la mandíbula.
Reproducir tu dolor habitual mediante palpación de los músculos masticatorios y la articulación. Si al presionar un músculo específico aparece "tu" dolor de oído, se confirma el origen.
Evaluar la función de la ATM: movimiento, ruidos, desviaciones.
Identificar bruxismo u otros hábitos que estén sobrecargando la zona.
Revisar la oclusión y la postura mandibular.
El diagnóstico suele ser clínico y no requiere exámenes invasivos.
Sí. El tinnitus asociado a TTM es relativamente frecuente. Se relaciona con la tensión del músculo tensor del tímpano y con la hiperexcitabilidad del sistema nervioso (trigémino). En muchos pacientes, el zumbido mejora o desaparece al tratar el TTM.
Sí, es lo más común. El TTM suele afectar más un lado que otro, por lo que el dolor de oído referido generalmente es unilateral. Esto a veces confunde más, porque se parece a una otitis.
Si ya te evaluó un otorrinolaringólogo y descartó patología auditiva, probablemente no necesitas más imágenes del oído. Lo que puede ser útil es una resonancia de la ATM, pero eso lo determina el especialista en TTM según el caso.
Sí, pueden coexistir. Por eso es importante que un otorrino descarte patología auditiva primero. Una vez descartada, el especialista en TTM evalúa si la mandíbula es la causa del dolor residual.
Si ya te dijeron que tu oído está sano pero el dolor sigue, una evaluación de la articulación temporomandibular puede resolverlo. Consulta de 60 minutos en Providencia.
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Dra. Valentina Villarroel
Cirujano-Dentista · Especialista en Trastornos Temporomandibulares y Dolor Orofacial · Universidad de Chile · Ver perfil
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